Es una manera de redescubrir el cuerpo y
dar una forma estructurada al contacto,
por medio de diferentes técnicas que
maneja el especialista.
Busca sedar, activar y estimular las
funciones básicas de nuestro organismo,
logrando un buen equilibrio del sistema
nervioso, inmune, circulatorio, endocrino
y energético, los que sin duda alguna son
alterados por emociones desbordadas o
bloqueadas. El masaje permite a la persona
reencontrarse, sentirse y quererse así mismo.
